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there´s music over there... ________________________________________________amy tenía 21 y, cuatro años más tarde, sería médico. en ohio, en illinois... en alguna parte. la luz del sol le daba directamente en la cara y le hacía sentir bien, le hacía sentir fuerte. tumbada en el césped en algún rincón de algún parque de alguna ciudad europea, amy se sentía el pequeño centro alrededor del cual algo se congregaba, de algún modo, sólo le faltaba saber qué era exactamente. pero no tenía prisa. sabía esperar porque había esperado ya muchas veces: al autobús del instituto cada mañana durante seis años, a aquel chico esquivo cada tarde después de clase para ver si por fin un día se atrevería a hablarle, a que su padre apareciera de pronto una noche con ganas de saber qué había sido de aquel bebé al que abandonó... amy sabía esperar. pensó que había encontrado un lugar, un pequeño hueco en el mundo donde, por algún motivo, podía simplemente ser. como una segunda emoción; como una segunda naturaleza; como una segunda cara... se acordó de las rutinas que la habían mantenido en marcha en otros momentos y, por un instante, las echó de menos. se acordó de días repletos de café en los que había medido el tiempo en cuharillas. recordó haberse preocupado por el pequeño perro de algún vecino cada vez que lo veía cruzar la calle. le vino aguna imagen a la mente, ya sabes, de esas; como estar con su madre acurrucadas bajo una manta en el sofá viendo alguna serie estúpida en la tele, o discutiendo por teléfono hasta bien tarde por la noche con un novio que hacía unos dibujos increíbles. el poste de la luz oxidado al final de su calle, una bicileta con el sillín blanco, septiembre, ir a todos lados a pie, magdalenas rellenas de arándanos, la habitación de una amiga, un poster horrible de unas cataratas, una camiseta roja, una tarta de cumpleaños, cigarrillos en el patio, poner un disco, sentirse bien, sentirse mal, unas cartas larguísimas, la gasolinera a la entrada de la carretera, el sonido del teléfono desde el jardín de su casa, soñar con otros lugares, irse lejos, canadá, recoger la ropa tendida a toda prisa bajo la lluvia, quedarse, un par de libros, jugar a conocer a gente que no conocía como si fueran lo más importante del mundo, ponerse las camisas de su madre, gritar por la ventana un nombre, regar las plantas... amy tenía 21 y tan sólo quería que alguien apareciera y la llevara bien lejos de todo. 11/06/2004 14:44 Comentarios » Ir a formulario
Porque yo no voy a ser médico, que si no pensaría que estás hablando de mí xD.
Fecha: 12/06/2004 09:07. |
not.in.alaskaun blog que podría haber sido en alaska; una vida que habría surgido entre el hielo... Un mundo que nunca fue.
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